Fortalecimiento de los discípulos misioneros: aumento de las ofrendas.

Queridos hermanos y hermanas:

Como miembros de la Parroquia San Ignacio de Loyola, hemos sido abundantemente bendecidos al caminar juntos como discípulos misioneros de Jesucristo. Semana tras semana nos reunimos alrededor del altar del Señor, donde Él nos alimenta con su Palabra y con su Cuerpo y Sangre. Aquí nos encontramos con Cristo, profundizamos nuestra relación con Él y permitimos que transforme nuestras vidas para salir al mundo y anunciar el Evangelio con el testimonio de nuestra vida.

Nuestra parroquia es mucho más que un lugar donde asistimos a Misa. Es el lugar donde se forman discípulos, se fortalecen las familias, se educa a los niños en la fe, los jóvenes descubren su vocación, los pobres son atendidos y quienes buscan esperanza encuentran el amor y la misericordia de Jesucristo. Arraigados en la espiritualidad de San Ignacio de Loyola, continuamente nos preguntamos: “Señor, ¿cómo me estás llamando a servirte?” Juntos nos esforzamos por ser “un pueblo para los demás”, poniendo nuestros dones al servicio de Dios y del prójimo.

Todo lo que realizamos como parroquia es posible gracias a la gracia de Dios y a la generosa corresponsabilidad de nuestra familia parroquial. Cada celebración de la Eucaristía, cada niño que aprende la fe, cada familia acompañada en sus alegrías y dificultades, cada ministerio que sirve a nuestra comunidad y cada obra de caridad en favor de quienes más lo necesitan es posible gracias a la fidelidad y generosidad de los feligreses que reconocen que todo lo que tenemos es un regalo de Dios.

Este año iniciamos un renovado programa de corresponsabilidad bajo el lema: Fortaleciendo a los Discípulos Misioneros del Mañana. Los invito a leer y reflexionar en oración sobre los materiales adjuntos y a discernir cómo Dios los está llamando a usted y a su familia a participar más plenamente en la misión de la Parroquia San Ignacio de Loyola. Nuestro objetivo es fortalecer nuestro ofertorio dominical para continuar formando discípulos misioneros hoy y preparar a nuestra parroquia para servir a las futuras generaciones con la misma fe, esperanza y generosidad que hemos recibido como herencia.

Durante nuestro Fin de Semana del Compromiso, el 29 y 30 de agosto de 2026, invitaremos a cada familia de la parroquia a hacer un compromiso económico, fruto de la oración y el discernimiento, para apoyar la misión y los ministerios de nuestra comunidad parroquial. Su participación no es simplemente una contribución para la parroquia; es una inversión en el futuro del Evangelio. Juntos aseguramos que la Parroquia San Ignacio de Loyola continúe siendo un lugar donde las vidas son transformadas, las vocaciones son cultivadas, las familias son fortalecidas y Cristo es anunciado a las generaciones presentes y futuras.

Gracias por el testimonio de su fe, por la generosidad de su corazón y por su continuo compromiso con la misión de nuestra parroquia. Tengan la seguridad de mi gratitud y de mis oraciones por ustedes y por sus familias.

En Aquel que nos amó primero,

Muy Reverendo Norbert J. Maduzia, Jr., E.V., D.Min.

Párroco